LA IGLESIA: SAL Y LUZ PARA QUE EL MUNDO VIVA aquí el artículo en PDF

Juan Carlos de la Riva

juancarlosdelariva@escolapiosemaus.org

Sí, es contracultural. Vivimos en una sociedad cada vez más individualista donde todo funciona a la carta, personalizado, autónomo, donde nos necesitamos lo menos posible, donde las pertenencias son líquidas, donde las diferencias se subrayan para formar bandos peleados, y donde la palabra comunidad se usa casi únicamente para hablar de vecinos que no pagan la derrama. Sí, contra corriente. Como tantas cosas de Jesús.

Pero él, nuestro Jesús, empeñado en hacer de sus seguidores una familia, para que el mundo aprenda a ser familia. Y las primeras comunidades, revolucionando el Mediterráneo con su ser casa acogedora, hospital de campaña, barca que salva náufragos, asamblea que canta al amor recordado en Jesús, pueblo nuevo, pueblo de Dios.

Como animadores de grupos juveniles sabemos la importancia de la comunidad juvenil y de la referencia eclesial para que la fe de nuestras nuevas generaciones se mantenga contra viento y marea, y sea también fermento en la masa de sus ambientes, relaciones y ciudadanías.

Por eso, la Iglesia tiene que ser tema de diálogo y profundización de nuestra pastoral juvenil. Se trata de que lean su ecosistema pastoral como Iglesia, y se sientan involucrados en su misión en el mundo.

En este número 571 te ofrecemos un buen material para re-ilusionarte como Iglesia y para contagiar a nuestras juventudes de esta esperanza. Destaco los signos de esperanza que nos propone Joseba Segura, obispo de Bilbao, o el testimonio de José Miguel Núñez, salesiano, o la vida que remueven en la Iglesia mujeres que abren caminos para la mujer, o la formación bíblica de Chema, que nos habla de una primera Iglesia frente a todo un imperio en el Apocalipsis de Juan.

También las propuestas cinematográficas de Fernando Donaire y de José María Martínez Manero.

Y la reflexión de Víctor Rivas desde la psicología de la conexión y el encuentro, que está en el ADN de la Iglesia, que es comunión y caminar juntos.

Y la experiencia de Miriam Subirana animando instituciones de iglesia en su proceso de reinventarse mediante la indagación apreciativa.

Y la propuesta de superar la erosión de las metas que nos plantea Miguel Jaimes, para que nuestros proyectos de Iglesia mantengan su tensión hacia la esperanza.

Y la invitación a una iglesia inclusiva que acoja a todos, todos, todos… de Ramón Legaspi a través de Crishom.

Y las cuatro sesiones que puedes trabajar con tus jóvenes para que la Iglesia vibre en sus corazones.

Y la propia RPJ que es caminar conjunto y sinodal, de la que te presentamos ahora su planificación y sus ganas de invitar y crecer como RED PASTORAL JUVENIL.

Y más cosas,que te invitamos a descubrir por ti mismo.

Y decirte que me siento orgulloso de escribir estas líneas y de que tú las leas. Quizá no nos conozcamos personalmente. Pero nos tenemos el uno al otro, y nos animamos a crecer juntos y a ser sal y luz del mundo. Y solo por eso, merece el esfuerzo. Gracias por hacer, con nosotros y nosotras, Iglesia.