Fernando Negro

“Cuando aprendas a ver posibilidades donde otros solamente ven peligros,

Cuando hayas aprendido a dominar tus impulsos

Y logres ponerlos al servicio de ideales nobles, más grandes y puros

Que tus gustos o di-gustos infantiles que te hacen esclavo de tus caprichos;

Cuando te leventes en la mañana con un sueño

más grande que tus propios sueños nocturnos,

te aseguro que la felicidad comenzará amanecer desde dentro

como el sol que nace de lo alto y te libera de tus miedos.

 

Si aprendes a reaccionar confiando en la fortaleza de tus fragilidades,

Y haces recuento de tus bendiciones por encima de las desgracias,

Si sabes utilizar a tu favor los vientos contrarios

De tus frustraciones, fracasos, traumas y noches oscuras;

Si cuando te critican se tambalean tus sueños más bellos

Y a pesar de todo alimentas la pasión de vivir en plenitud,

Te aseguro que serás la persona más bella y feliz del mundo entero.

 

Recuerda que cuando decides amar, toda la energía del universo

Se pone a tu favor y te convierte en vencedor sobre la muerte.

No te escondas en tus miedos ni en tus complejos de culpa maligna.

Tampoco te dejes guiar por tus ansiedades.

Tanto el miedo como la culpa y la ansiedad,

Son enemigos de la vida en abundancia.

 

Si buscas con tus amigos incondicionales la sabiduría de la vida,

Si te dejas asesorar tanto por el anciano como por el niño,

Creando en ti una personalidad profunda y flexible,

Serás como la palmera plantada sobre el monte o la playa,

Persistentemente fiel, a imagen del Dios que no duerme ni descansa,

Que guarda vigilia permanente para entrenarte en el arte de amar.

 

Si no te das importancia mientras haces las cosas más bellas y nobles,

Si guardas tu libertad para hacerte cada día más capaz de mostrar misericordia,

Si sabes sanar las heridas aunque quede la cicatriz de las mismas,

Si a pesar de tus dolencias sales al encuentro de quienes están heridos,

Te aseguro que serás feliz como siempre soñaste serlo.

 

Las personas felices aprenden el arte de aligerar su equipaje,

Echando fuera el rencor, la revancha, el narcisismo, la crítica destructiva,

El hacha de la guerra imaginaria, y todo lo que les destruye.

Las personas felices aprenden a caminar

por bosques de árboles elevados y esbeltos;

después de sus paseos comunican su sabiduría a los demás:

“Hoy he crecido más, pues me he paseado entre los árboles.”

 

Sé feliz, que nada ni nadie te quite la paz que llevas dentro.

Te pertenece y te espera como las notas dormidas del arpa

Esperando al músico que logre arrancar su belleza oculta.

 

Sé tú mismo, te lo suplico.

No finjas ser lo que no eres;

Tampoco te empeñes en negar lo que puedes ser.

Ama, ríe, comparte, sufre, goza, vive, muere, canta y llora…

Serás feliz, muy feliz, te lo aseguro.

Dios está siempre de parte de quienes lo confiesan vivo

En su propia vida.