CREATIVIDAD A TODO COLOR PARA CREAR LUGARES DE ENCUENTRO
Igor Irigoyen y José Laguna
igoririgoyen@escolapiosemaus.org
Aportamos a la reflexión de este número de RPJ un ejercicio de discernimiento desde el encuentro generado por los participantes en el II Encuentro por la Transformación Social, organizado por Itaka-Escolapios Emaús, celebrado en Granada.
Fue un momento para hacernos más conscientes de la necesidad de ser creativos para poder crear y cuidar en nuestras presencias y comunidades, en nuestros colegios y organizaciones, lugares que permitan acoger, escuchar relatos vitales, acompañarnos, crear comunidad, hacer lugar al Espíritu, suscitar vocaciones, servir a los más pequeños, denunciar las injusticias…
Queremos que nuestras presencias como Iglesia sean lugares donde sea posible que el Tiempo lo vivamos como Historia, Acontecimiento y Profecía de Salvación.
Igor Irigoyen nos invita a pensar cómo crear esos espacios de la mano de la idea de Lugar, y, en contraposición, de No-lugar, del antropólogo francés, Marc Augé, y del trabajo de José Laguna, Acogerse a sagrado. La construcción política de Lugares habitables.
Las sociedades modernas se caracterizan, entre otras cosas, por producir multitud de No-lugares donde los vínculos se realizan entre personas anónimas, identificadas por un número, como garantía de imparcialidad, para, exclusivamente, acceder a servicios y productos de consumo, bloqueando, por no pertinente, la generación de historia personal y colectiva, vínculos vitales e identidad.
La acción humanizadora, precisamente, consiste en crear y defender Lugares donde esta vinculación sea posible, contrarrestando un sistema económico dominante, y la cultura que genera, al que le interesa sociedades fragmentadas, individualizadas y, por tanto, permeables a las propuestas consumistas de un Mercado cuya lógica va ocupando todos los ámbitos de la vida.
En este contexto, en el que las personas más débiles, directamente, quedan descartadas, la misión de la Iglesia, nuestra misión, solo puede ser crear y preservar lugares donde esta lógica deshumanizadora no se imponga y educar personas comprometidas y esperanzadas con esta tarea.
La misión de la Iglesia solo puede ser crear y preservar lugares donde esta lógica deshumanizadora no se imponga.
José Laguna propone una «guía de colores» para subrayar las urgencias que, en este sentido, propone asumir desde la acción eclesial:
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Construir lugares rojos:
VENERACIÓN
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- Mt 25,40: «Os lo aseguro: Cada vez que lo hicisteis con un hermano mío de esos más humildes, lo hicisteis conmigo».
- Desde una lectura teológica, ayudar al débil es una acción litúrgica que entra en el ámbito de lo sagrado y que, como tal, exige el grado máximo de veneración y protección.
- Ante el pobre, hay que descalzarse, venerarlo y protegerlo.
- La construcción de «lugares rojos» no profanables: reactualización política del concepto sagrado como inviolabilidad absoluta y resistencia total ante cualquier razón que no sea la protección sin fisuras de toda vida amenazada.
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Construir lugares amarillos:
GRATUIDAD
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- Urge reactivar la construcción de espacios de gratuidad: lugares de intercambio de productos, saberes y servicios exentos de afán de lucro.
- El mercado es necesario, útil, valioso y, en cierto modo, inevitable; pero, eso sí, siempre y cuando no abandone su labor instrumental al servicio de valores y causas que están por encima de él. La economía como medio es un bien; la economía como fin en sí mismo es un cáncer.
- Alto grado de susceptibilidad y prevención ante los «efectos secundarios» del contacto con el vil metal.
- La creación de lugares contraculturales extra commercium, regidos por la lógica de la gratuidad, ayuda a apuntalar espacios no profanables. Voluntariado, bancos de tiempo, alternativas de trueque, copyleft…, conforman lugares contrahegemónicos que plantan cara a la mercantilización de la vida. Colindantes con los espacios de gratuidad, las cooperativas, la economía del bien común, las empresas sociales, la banca ética, etc., cooperan también en la creación de zonas protegidas en las que la economía se pone al servicio de las personas.
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Construir lugares verdes:
CUIDADO Y RESPIRO
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- El cuidado de nuestra casa común viene urgido por el valor intrínseco de la propia naturaleza, un cuidado que hunde sus raíces en el agradecimiento más que en la utilidad.
- De la autonomía de un individuo BBVA (blanco, burgués, varón y adulto) que exige derechos, a la vulnerabilidad de un sujeto planetario que demanda cuidados.
- Creación de espacios de «cuidadanía», marcos compasivos de responsabilidades y vulnerabilidades compartidas.
- Necesitamos crear también espacios verdes libres de humos consumistas y ritmos productivos.
- Es urgente crear «lugares inútiles» que inauguren temporalidades y espacios tan improductivos como habitables.
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Lugares violetas:
RECONOCIMIENTO
Y ACOGIDA DE IDENTIDADES
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- Espacios de visibilidad y de derechos para identidades ocultadas y negadas por el discurso patriarcal hegemónico.
- Nuestra propuesta de construir «lugares violetas» amplía la lucha feminista a todas aquellas personas y colectivos que hoy reclaman reconocimiento y acogida: apátridas, minorías étnicas, colectivos LGTBI, parados, indocumentados.
- El primer peldaño es acceder al lenguaje para neutralizar el efecto invisibilizador del relato dominante y para expresar las señas de identidad de su existencia real; la segunda exigencia es crear espacios institucionales de acogida radical (jurídicos, políticos, eclesiales, etc.).
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Lugares naranjas:
FESTIVOS
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- No estamos proponiendo la creación de zonas de entretenimiento para fomentar la industria del ocio, sino lugares de resiliencia que se niegan a definirse desde sus carencias.
- No son acciones que buscan la evasión, son actos de resistencia que reivindican la humanidad: un pueblo sin fiesta es un cementerio.
- El ser humano lleva la fiesta inscrita en el ADN. Las personas necesitamos celebrar, marcar en rojo algunos días del calendario, que no sean todos iguales.
- No solo de pan vive el ser humano; las personas —para seguir siéndolo— necesitamos alimentarnos también de risas y fiesta.
- Jesús, homo festivus. El Reino como «lugar naranja».
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RPJ-552 CREATIVIDAD A TODO COLOR PARA CREAR LUGARES DE ENCUENTRO – Igor Irigoyen y José LagunaDescarga aquí el artículo en PDF